Más Allá del Espejo

Trastornos Alimentarios en la Vida de la Mujer

 

Por lo general, asociamos las enfermedades relacionadas con la nutrición a jóvenes que buscan encajar en un prototipo de belleza o que atraviesan situaciones psicológicas que se manifiestan en trastornos alimentarios. Sin embargo, estas condiciones pueden afectar a las mujeres en cualquier etapa de la vida y suelen ser el resultado de múltiples factores que las llevan a utilizar la comida como una vía de escape emocional.

Por lo general, asociamos las enfermedades relacionadas con la nutrición a jóvenes que buscan encajar en un prototipo de belleza o que atraviesan situaciones psicológicas que se manifiestan en trastornos alimentarios. Sin embargo, estas condiciones pueden afectar a las mujeres en cualquier etapa de la vida y suelen ser el resultado de múltiples factores que las llevan a utilizar la comida como una vía de escape emocional.

Diversas investigaciones han demostrado que los trastornos alimentarios en mujeres varían según la edad, influidos por factores hormonales, psicológicos, sociales y culturales. En muchos casos, es la familia quien identifica estos comportamientos, los cuales pueden afectar significativamente las relaciones personales, el desempeño laboral y el entorno familiar.

Es fundamental detectar estos trastornos a tiempo, ya que pueden manifestarse de forma discreta desde la juventud y evolucionar hacia otros problemas a lo largo de la vida. A continuación, se presentan algunas de las condiciones más comunes relacionadas con los trastornos alimentarios en mujeres en diferentes etapas de su vida, junto con los factores de riesgo asociados:

 

MUJERES EN LA ADOLESCENCIA (12-19 AÑOS)

Durante esta etapa, la presión social, el impacto de las redes sociales y los cambios hormonales afectan significativamente las emociones y la percepción del cuerpo. La baja autoestima y la inseguridad corporal también juegan un papel clave en el desarrollo de trastornos alimentarios.

Principales trastornos alimentarios en la adolescencia:

  • Anorexia nerviosa: Restricción extrema de la alimentación, miedo intenso a ganar peso y percepción distorsionada del cuerpo.
  • Bulimia nerviosa: Episodios de atracones seguidos de conductas compensatorias, como vómitos autoinducidos o uso excesivo de laxantes.
  • Trastorno por atracón: Consumo compulsivo de grandes cantidades de comida sin conductas compensatorias posteriores.

Este es un periodo crítico de vigilancia especialmente si se observan estos trastomos. La ayuda psicológica y el soporte familiar son claves durante este proceso. Se recomienda varias comidas en porciones pequeñas especialmente de alimentos altos en proteínas, vegetales y frutas que estimulen suavemente el apetito de forma gradual. El consumo de multivitaminas es también importante durante este tiempo de grande cambios fisicos y hormonales.

 

JUVENTUD Y ADULTEZ TEMPRANA (20-39 AÑOS)

En esta etapa de la vida, la presión laboral, el estrés y las dinámicas sociales pueden influir en la adopción de hábitos alimentarios poco saludables. Además, los cambios

hormonales, especialmente aquellos relacionados con el embarazo y el posparto, pueden agravar la aparición de trastornos alimentarios.

Trastornos alimentarios más comunes en esta etapa:

  • Trastorno por atracón: Su incidencia aumenta en este período, caracterizado por el consumo compulsivo de grandes cantidades de comida sin conductas compensatorias.
  • Ortorexia: Obsesión por la alimentación “saludable”, llevando a la eliminación extrema de ciertos grupos de alimentos.
  • Vigorexia: Fijación con el ejercicio y el desarrollo muscular, frecuentemente acompañada del uso excesivo de suplementos o dietas restrictivas.

Durante este periodo, es fundamental mantener una alimentación equilibrada. El consumo adecuado de hierro y complejo B favorece la formación de glóbulos rojas, estimula el metabolismo y apoya el desarrollo neurológico en caso de embarazo. Asimismo, la actividad fisica enfocada en la tonificación muscular y un adecuado consumo de proteínas contribuyen a la formación muscular y la redistribución saludable de las grasas.

 

ADULTEZ MEDIA (40-59 AÑOS)

Es en esta etapa existen cambios metabólicos y comienzan los sintomas y signos de la menopausia. El estrés laboral y familiar al igual que los cambios en la imagen son factores claves para estos trastornos.

  • Trastorno por atracón: con tendencia al aumento de peso.
  • Bulimia nerviosa: aunque menos frecuente que en la juventud.
  • Obsesión con la dieta y el envejecimiento: incluyendo uso excesivo de suplementos o cirugías estéticas extremas.

El reconocer estos cambios hormonales es indispensable durante este periodo de la vida de la mujer. Las terapias hormonales medicas y/o naturales pueden brindar una solución para disminuir sus síntomas. La dieta libre de azucares es fundamental en el manejo hormonal y el aumento de proteínas magras y alimentos que contengan Omega 3 son calves para mejorar los cambios hormonales bruscos y cambios fisico físico visibles vis que se experimentan durante esta fase.

 

ADULTEZ MAYOR (60+ AÑOS)

Durante estos años son mas los cambios metabólicos relacionados a la pérdida de masa muscular, condiciones medicas crónicas y en muchas ocasiones aislamiento social o duelo que hacen que la alimentación disminuya y cambie completamente.

  • Anorexia del envejecimiento: Pérdida de interés en la comida, reducción del apetito y desnutrición.
  • Ortorexia: debido a preocupaciones extremas por la salud.
  • Pérdida de peso no intencional: a menudo relacionada con depresión o enfermedades crónicas.

Es importante que al igual que el consumo de frutas y vegetales, tomar de vitamina D, calcio y suplementos vitaminicos que sustentan la perdida ósea. También apoyo familiar se vuelve más indispensable que nunca durante esta etapa. La actividad fisica ya limitada no se debe olvidar para evita la atrofia en los músculos y perder la movilidad. Se vuelve a las comidas frecuentes, pero en pequeñas cantidades para mantener el apetito controlado y se pueden recomendar bebidas con proteínas y calcio que ayuden a la suplementación.

 

Por Dra. Adamar González, MD.
CEO DR. G Family Medical and Wellness Center