La osteoporosis es un trastorno óseo caracterizado por la disminución de la densidad y calidad del hueso, lo que lo vuelve frágil y propenso a fracturas incluso con golpes leves o movimientos cotidianos como agacharse o toser. Su principal desafío es que suele desarrollarse sin síntomas evidentes hasta que aparece la primera fractura.
Aproximadamente el 21,2% de las mujeres mayores de 50 años vive con osteoporosis, frente al 6,3% de los hombres. Además, se estima que una de cada tres mujeres sufrirá una fractura por fragilidad en algún momento de su vida. Las fracturas de cadera, una de las complicaciones más graves, se asocian con una mortalidad de entre 20 % y 30 % en el primer año, especialmente en edades avanzadas.
¿Por qué ocurre con mayor frecuencia en mujeres?
El principal factor es la disminución de estrógenos tras la menopausia; dicha hormona cumple un papel protector sobre el hueso; cuando sus niveles bajan, la pérdida de masa ósea se acelera.
Otros factores que aumentan el riesgo incluyen:
- Edad avanzada
- Antecedentes familiares
- Dieta baja en calcio y vitamina D
- Sedentarismo
- Bajo peso corporal
- Tabaquismo
- Consumo excesivo de alcohol
- Uso prolongado de ciertos medicamentos, como corticosteroides
La osteoporosis puede ser silenciosa, pero no inevitable. Con prevención, diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado, es posible proteger los huesos, reducir riesgos y mantener una vida activa e independiente.
Cuándo consultar: señales que no deben ignorarse
Dado que la enfermedad puede avanzar sin dolor, la evaluación médica debe realizarse antes de que aparezcan complicaciones. Es recomendable consultar si:
- Ya se ha pasado por la menopausia y existen factores de riesgo
- Hay antecedentes familiares de fracturas
- Se presenta una fractura tras una caída leve
- Aparece dolor óseo persistente
- Se nota pérdida de estatura
Las guías clínicas recomiendan realizar una densitometría ósea (DEXA) en todas las mujeres de 65 años o más, así como en mujeres posmenopáusicas menores con factores de riesgo. Esta prueba permite medir la densidad mineral ósea y estimar el riesgo de fracturas antes de que ocurran.
Tratamiento: más que medicamentos, un plan integral
Aunque la osteoporosis no se cura, sí puede tratarse eficazmente para reducir el riesgo de fracturas y preservar la calidad de vida. El manejo comienza con medidas cotidianas:
- Alimentación rica en calcio y vitamina D
- Actividad física regular con ejercicios de fuerza o impacto moderado
- Evitar tabaco y limitar alcohol
- Prevenir caídas en el hogar
Cuando el riesgo es elevado, el médico puede indicar tratamientos farmacológicos que ayudan a fortalecer el hueso y disminuir la probabilidad de fracturas.
Por Dra. Ana Teresa Madeira Bernardes
Medicina Interna
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