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Por Michelle Rivera-Vega, MD

La obesidad infantil ha crecido en las últimasd dos deécadas, hasta convertirse en uno de los mayores problemas de salud pública en el mundo. Se estima que más de 43 millones de niños menores de cinco años sufren de sobrepeso.

Los estudios han demostrado de qué forma, la genética y los factores culturales influyen en el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2 y en el desarrollo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares durante la infancia.Enadicion, los niñosobesossufren de burlas por parte de suscompañeros, lo cuallleva a bajaautoestima y depresion.

Como endocrinólogapediatra, he visto el alarmante aumento de esta enfermedad. Como hispanos, debemos reconocer que culturalmente nuestra dieta es alta en azúcares simples y grasas. Parte de una intervención temprana, es controlar el acceso a estos alimentos para que nuestros niños tengan una dieta balanceada que incluya cincoporciones de frutas y vegetales diarias y un estilo de vida quepromueva la acitividadfisica y limite la exposición a la televisión y a los vide juegos, a dos horas diarias.

Es recomendable una evaluación médica anual, especialmente si el menor tiene historial familiar de diabetes, hipercholesterolemia y enfermedades cardiacas. En este caso también es prudente unaevaluacionporparte de unanutricionistacertificada.

La Dra Rivera-Vega es endocrinóloga pediatra de Nemours Children’s Hospital. Para citas llamar al 407-650-7210